El campo magnético penetra profundamente en el tejido, sin obstrucciones de ropa, piel, músculo ni hueso. En la profundidad del tejido, el campo magnético superinducido se convierte en un campo eléctrico local. Estos dos dominios se combinan para lograr efectos terapéuticos de cicatrización tisular, activación muscular, relajación muscular y alivio del dolor. El efecto deseado se logra mediante el ajuste de diferentes parámetros de tratamiento.